¿Imaginas a tus estudiantes ‘al borde de la silla’?

19 de marzo de 2025

El pasado mes de mayo tuve la oportunidad de conocer a Douglas Yacek en el XVI Congreso Internacional de Teoría de la Educación titulado “Una educación transformadora para el siglo XXI”. Como ponente invitado, venía a presentar la tesis principal del reciente libro que ha publicado con Mark Jonas, On the edge of their seats: What the Best Teachers Do to Engage and Inspire their Students. A través de sus palabras, sus gestos, silencios, expresiones, testimonios, y lecturas consiguió transmitir a la audiencia el contenido de su libro. A raíz de ese primer encuentro tuve gran curiosidad por adentrarme en su lectura. Quiero dedicar este espacio a compartir algunas de las reflexiones y sugerir este libro como una fuente de inspiración para docentes de secundaria o profesores de educación superior que quieran promover la aspiración en sus estudiantes; contribuir a su transformación y crecimiento a través de las materias que enseñan.

El deseo de Jonas & Yacek (2024) es combatir “la pandemia del aburrimiento” (Yacek & Gary, 2023) en la que los estudiantes están inmersos y proponer un marco pedagógico que ayude a poner a los estudiantes “al borde de sus asientos”. Este libro es una guía práctica y accesible, llena de ejemplos de profesionales de la educación a los que estos autores han entrevistado, observado u acompañado. Su convencimiento es que la lectura de esta guía mueva a los propios profesionales a reconsiderar sus métodos y actitudes de enseñanza, así como descubrir o redescubrir los bienes internos de su propia profesión.

Acertadamente advierten que la paciencia, la perseverancia y la esperanza son tres de las virtudes que los educadores necesitan para comenzar el largo y desafiante camino que se propone en el libro. Diría, además, que la disposición a pedir feedback a los propios estudiantes sobre el propio desempeño es otra clave para el éxito. Esta idea presupone que entre el docente y su alumnado se da una estrecha relación de confianza, a mi parecer, no siempre fácil de alcanzar.

Como había anticipado, la tesis central del libro consiste en la descripción del marco de enseñanza para la inspiración que se divide en cuatro elementos: (1) el Gancho, (2) la Presentación, (3) el Despertar y (4) el Fortalecimiento. ‘El Gancho’ es la primera etapa del marco. El papel del maestro es sorprender a los estudiantes, desafiar sus expectativas y plantearles preguntas. Para lograr esto, el docente debe potenciar algunos aspectos de su personalidad para involucrar a los estudiantes de la manera deseada. En mi opinión, las cualidades de observación necesarias para apreciar el contexto de la clase; el suficiente autoconocimiento de la personalidad del maestro; y la capacidad de reflexionar, deliberar y tomar decisiones prudentes sobre lo que es mejor para los estudiantes será clave.

Una vez captada la atención, se inicia la etapa de ‘la Presentación’, es decir, la demostración de cómo la disciplina de estudio puede enriquecer profundamente la vida humana y, en concreto, la del alumnado. Para los autores, la materia en sí misma y la comunicación de su belleza pueden ser transformadoras. Una nota fundamental: los docentes deben haber descubierto previamente ese valor intrínseco que ahora quieren trasladar.

‘El Despertar’ es la etapa que busca que el estudiante tenga un momento de comprensión profunda, similar a la experiencia de “quedarse sin palabras” descrita en Kerdeman (2003) o la aporía de los diálogos socráticos. El impacto emocional de esta etapa tiene un papel importante ya que, si se logra que los estudiantes se vean personalmente implicados en el aprendizaje —afectiva y volitivamente— su interés aumentará, así como su potencial crecimiento en el aula y más allá de ella.

Para evitar que el momento anterior se confunda con un simple ‘momento ajá’ o una experiencia emocional será fundamental que el docente asegure una tarea instructiva posterior. ‘El Fortalecimiento’ como última etapa del marco ayudará a los estudiantes a desarrollar ese descubrimiento e incorporarlo en sus vidas.  Para esto, el profesorado necesita empoderar a sus estudiantes, dándoles mayor responsabilidad, involucramiento o desafíos orientados a aumentar su autonomía y crecimiento personal.

Ninguno de los elementos descritos tiene sentido si no está presente el amor. Por esta razón, los profesores, por un lado, deben amar la disciplina que enseñan, y, por otro lado, deben preocuparse genuinamente por sus estudiantes, a pesar de su desinterés inicial, distracción o actos de interrupción. Este ambicioso libro busca transformar la educación desde dentro, comenzando con cada profesor que se esfuerza cada día por hacer que sus estudiantes estén al borde de sus asientos.

Te invito a que dejes aquí tus reflexiones si terminas leyéndolo. ¿De qué manera te ha ayudado? ¿Qué ha despertado en tu tarea como docente? ¿Qué preguntas te ha suscitado?

 

Alicia Encío Avello

alicia.encio@unir.net

Investigadora predoctoral

Referencias bibliográficas

Jonas, M. E., & Yacek, D. W. (2024). On the Edge of their Seats: What the Best Teachers Do to Engage and Inspire Their Students. Post & Lintel Books.

Kerdeman, D. (2003). Pulled Up Short: Challenging Self-Understanding as a Focus of Teaching and Learning. Journal of Philosophy of Education, 37(2), 293–308. https://doi.org/10.1111/1467-9752.00327

Yacek, D. W., & Gary, K. (2023). The uses and abuses of boredom in the classroom. British Educational Research Journal, 49(1), 126–141. https://doi.org/10.1002/berj.3833